miércoles, 23 de marzo de 2011

¿Proviene la Biblia de Dios? part I

Por: Gustavo Garcia

Unas breves aclaraciones….

Los cristianos de hoy nos enfrentamos a un mundo de retos, y uno de estos retos es que nuestros principios bíblicos son cuestionados por el secularismo. Sabemos de antemano que de lunes a sábado convivimos con personas que no comparten nuestra fe ya sea en el trabajo, la escuela o la familia (cabe mencionar que en estos grupos hay personas que apreciamos). Si usted es un Cristiano ferviente en la fe, en más de una ocasión les ha compartido de su conversión ha Cristo. Pero probablemente haya quedado decepcionado al ver que su respuesta en muchas ocasiones no es la que espera.

Alexander Rodriguez dice:

"Esto en muchos de los casos es evidente para todo Cristiano quien ha predicado a un no-creyente. ¿Cuántas veces nos hemos topado con el caso de que compartimos nuestra esperanza de vida, lo que más nos emociona y nos alienta, incluso lo hacemos con todo tipo de evidencia Bíblica y hasta científica, y la respuesta de la otra parte es fría y seca?"

Escuchamos algunos clichés como estos:

  • - “Yo no me la creo como tú”
  • - “Bueno, puede ser verdadero para usted, pero no lo es para mi”
  • - “Mire, no me imponga sus valores. Sólo por que son verdaderos para usted no significa que son verdaderos para mi”
  • - “Con tantas religiones que hay, ¿Cómo puedes decir que la tuya es la verdadera”
  • - “Mira, toda verdad es personal. Tu tienes la tuya y yo tengo la mía”.
  • - “Así es como fuiste criado. Así es como tus padres te educaron a creer… Mis padres me criaron de manera diferente.”
  • - “La Biblia solo fue escrita por hombres, ¿Por qué habría de creer que es la palabra de Dios?”

El problema no es que el Cristiano carezca de razones sólidas para creer, por supuesto que tiene razones sólidas. No es como comúnmente se piensa una fe siega. Dios nos ha provisto de herramientas para derribar argumentos, como dice la Palabra…. “derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”.
2 Corintios 10:5.

A su vez podemos estar listos para dar respuestas como ya lo dijo el Apóstol Pedro:

“Mas bien, santificad en vuestros corazones a Cristo como Señor y estad siempre listos para responder a todo el que os pida razón de la esperanza que hay en vosotros, pero hacedlo con mansedumbre y reverencia”
1 Pedro 3:15

Entonces ¿cuál es el problema?... el problema son nuestras presuposiciones, la manera en que vemos las cosas, ya sea la vida, el trabajo, la Biblia, el dinero la familia etc. No por nada constantemente la Biblia nos invita a cambiar nuestra antigua manera de pensar (Rom 12:2).
Ahora.. ¿Que es una presuposición? Es algo que se asume o se supone de antemano. Una buena definición es “requerir o involucrar necesariamente como condición previa”. Uno podría decir que “presuponer es concluir algo antes que la investigación haya comenzado”. Algunos sinónimos son: prejuicio, juzgar de antemano, tener una opinión preconcebida, conclusión fija, una colusión prematura.

Todos sin excepción tenemos presuposiciones, ya sean católicos, evangélicos, ateos, budistas, científicos, químicos, matemáticos etc. Es inevitable, pero debemos tener en cuenta que hay presuposiciones verdaderas y presuposiciones falsas.

Permítame ilustrarlo con esta parábola:

“Hace algunos años hubo un hombre que pensó que estaba muerto. Su esposa y amigos, muy preocupados, lo enviaron al amistoso psiquiatra del barrio. El psiquiatra estaba determinado a curarlo convenciéndolo de un hecho que contradecía su creencia de que estaba muerto. El psiquiatra decidió usar la simple verdad de que los muertos no sangran. Hizo que su paciente leyera libros de medicina, que asistiera a autopsias, etc. Después de semanas de esfuerzo, el paciente dijo finalmente: “¡Muy bien, muy bien! Ya me convenciste. Los muertos no sangran”. De inmediato, el psiquiatra lo pinchó con una aguja, y el hombre sangró. El hombre miró cómo sangraba con un rostro pálido y exclamó: ¡Dios mío! ¡Después de todos los muertos sí sangran!”

Esta pequeña parábola ilustra la realidad de muchas personas cuando les compartimos de nuestra fe. No importa que cantidad de argumentos pausibles les demos para creer en Dios, en que Cristo puede salvarlos, cambiar su situación, o en su caso el tema que nos interesa que la Biblia proviene de Dios y por tanto es la Palabra de Dios. Simplemente han decidido no creer o bien creen a su manera. El hombre de la parábola no sólo pensaba que estaba muerto, sino que, en sentido muy real, estaba muerto por que los hechos no tenían significado para el.

Como ya lo dice la Escritura:

“En los cuales el dios de este siglo (el enemigo, el diablo) cegó el entendimiento de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”
2 Corintios 4:4

He ahí que por tal motivo autor de Hebreos nos dice:

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan”. Hebreos 11:6

¿Esta todo perdido? ¡Claro que no! Como ya lo había mencionado Dios nos ha provisto de herramientas… y no solo para derribar si no para edificar. Tenemos evidencia intelectual y argumentos pausibles para predicar a nuestro Dios, pero eso es secundario. Lo que realmente importa es conocer a Cristo de manera personal y que Él entre en nuestra vida. Una cosa es conocerlo vivencialmente y otra evidencialmente. Aclaro que las personas que lo han conocido vivencialmente (que tienen a Cristo en el corazón) no necesitan de ninguna evidencia intelectual. Nuestros argumentos intelectuales son solo herramientas. Tenemos que por sobre todas las cosas pedir ayuda al Espíritu Santo, por que a final de cuentas es Él y solo Él quien da convicción a las personas (Juan 16:8) y es Él quien nos da sabiduría si estamos faltos de ella. (Santiago 1:5). Somos instrumentos en Su mano. A si que como ya vimos el tema de la oración le invito a orar. Bueno pero por ahora ese no es el tema de nuestro interés…

…..haciendo estas breves aclaraciones, regresamos a nuestro tópico ¿proviene la Biblia de Dios? ¿Es la Biblia La Palabra de Dios?

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